Junio 5th, 2010

Pintura y espacio: una experiencia personal.

Junio 5th, 2010 Junio 5th, 2010
Posted in General, Memorias, Textos
No Comments
pijoan

Por: Joan Hernández Pijuan ///

La práctica de la pintura es una forma de conocimiento y no tanto de comunicación como generalmente se afirma; es una forma de aprendizaje continuo en el que la duda está siempre presente. No es un hecho puntual ya que no acepta ni principios ni finales lógicos. Habrá que aprender que la pintura no es algo para hacer bonito sino que es algo para dar un sentido. Ha de ser reflejo de uno mismo y tiene que partir de la ‘necesidad’ de pintar, tendrá algo de ‘hobby’ sobrepuesto a la profesión. Esta práctica de la pintura, por el hecho de ser más directa, por ser mi propio reflejo, sin trampas dialécticas ni ambigüedades, por el hecho de ser la obra que yo escogí hacer y en la que, por eso mismo, deberé correr mis propios riesgos, por el hecho de ser, en fin, mi propia verdad, ha de ser -o así tengo que creerlo- mucho más válida que mis propias palabras, evidentemente más generadas en palabras sobre palabras, en retóricas, o bien en el de querer explicar y, a menudo, justificar unas realidades ‘descubiertas’ en la ESPECULACIÓN ARTÍSTICA –que los filósofos o los teóricos pretenden siempre confundir con la filosofía o la teoría–, la reflexión de la cual será siempre la misma práctica pictórica.

Tomado de:

http://www.dardomagazine.com/castellano/dardo1/dardo1_joanhernandez.html

Isomorfismos : Mattew Barney y la memoria de Beuys.

Junio 5th, 2010 Junio 5th, 2010
Posted in General, Textos
No Comments

barney

Delfim Sardo ///

Cuando, en 2003, visité la exposición de Matthew Barney en el Whitney Museum, fui asaltado por la sensación de que no estaba viendo solamente una exposición, sino que la propuesta era mucho más ambiciosa de lo habitual en términos expositivos museológicos, ya fuera por su gigantismo, o por el carácter sistemático/simbólico. Además de intensa y relevante, la exposición de Matthew Barney poseía un fantasma. La sensación se condensaría más tarde, en el año siguiente, cuando, durante la Bienal de São Paulo vi el proyecto que Barney había realizado para el Carnaval de Bahía, presentado en la Pinacoteca. De hecho, lo más inquietante de la sensación residía en un primer sentimiento difuso de que aquel trabajo no era (sólo) lo que era visible, ni lo que de él fácilmente se podría interpretar en relación a sus referencias al sincretismo de las creencias y rituales afro-brasileños, pero que se refería a otra cosa, más antigua y simultáneamente interna al propio universo de las artes. En ese día, en la figura que, debajo de un camión usado como coche alegórico, acaricia un pequeño simio muerto, no conseguí dejar de encontrar una clara (casi evidentemente clara) alusión a una performance de Joseph Beuys, presentada en Dusseldorf en 1965, titulada Cómo explicar pinturas a una liebre muerta.

Tomado de:

http://www.dardomagazine.com/castellano/dardo1/dardo1_delfimsardo.html